martes, 12 de octubre de 2010

Marlon de Azambuja: el juglar del espacio.


Hace unos cuantos días escribí en este mismo blog una entrada en la que en el mismo titulo celebraba el incansable activismo de Tania Brugera. Hoy, sin embargo, me siento en la obligación sino de enmendar por lo menos de corregir dicha celebración, forzado por la abrumadora evidencia de que si hoy en día hay un artista superactivo, ese es el brasileño Marlon de Azambuja. Un dia sí y el otro tambien, una semana sí y la otra tambien, recibo correos suyos informándome de la inauguración de una exposición suya, sea individual o colectiva, en una lista cada vez mas larga de ciudades: Madrid, Sao Paulo, Badajoz, Berlin, Lisboa, Porto... En todas esas ocasiones Marlon realiza la misma clase de obras que está realizando de manera ininterrumpida desde hace tres o cuatro años. Y que son, en realidad, intervenciones muy originales en el espacio, todas orientadas por al único proposito de convertir en volúmen lo que en una arquitectura e inclusive en un mobiliario dado es un hueco o un vacío. Y de hacerlo con un medio tan precario y modesto como es la cinta adhesiva de colores. Cierto, la geometría rige tambien estas intervenciones y por lo mismo podría decirse que el trabajo de Azambuja es una prolongacion de la muy sólida tradición geométrica y constructivista del arte moderno brasileño. Pero la imaginación, el desbordante ingenio, asi como los colores vibrantes de las cintas, le imprimen a sus obras un aspecto extraordinariamente festivo y le conceden a él el papel de alegre renovador de una tradición muy sobria. Para mí no hay duda: Azambuja es un juglar del espacio antes que un riguroso arquitecto del mismo

lunes, 11 de octubre de 2010

Manifesta 8: el lugar de la crisis.



La octava edicion de Manifesta es ciertamente un buen inventario de los temas y las preocupaciones que integran la agenda difusa que ha imperado en la escena artística internacional durante la última década, por lo menos. Este festival - que se está celebrando actualmente en Murcia y Cartagena - incluye obras y artistas que mayoritariamente responden a asuntos como la celebracion de la ruina y del accidente, la deconstrucción de los dispositivos técnicos y conceptuales de la percepción, el cuestionamiento de la cultura patriarcal, el racismo, la segregación social y la xenofobia, la reivindicación del multiculturalismo y defensa de la memoria histórica y de los singulares microrelatos en los que toma cuerpo, y relectura de los archivos ... En fin,la crítica de la guerra, el terrorismo y la violencia ¨ expandida ¨, tal y como la califica el equipo de brumaria que expone un trabajo bajo ese titulo en las celdas de la cárcel San Antón, una de las sedes de este festival de las artes en Cartagena.
Pero esta abundante diversidad temática hace todavia mas notorio el hecho de que la actual crisis económica apenas figura en esta edición de Manifesta. Y no se sabe bien si por decisión de los tres equipos curatoriales, porque todavia los artistas no han incorporado la crísis al círculo de sus intereses y preocupaciones o solamente porque quienes sí lo han hecho no han descubierto aún las vias de aproximacion e intelección y los medios adecuados de expresión de estas últimas. Yo me inclino por una explicación que articule estos tres factores, pero aún así adjudico el mayor peso al último, porque si algo caracteriza a la actual crisis económica mundial es el hecho de que la explosión semántica que la ha acompañado ha producido paradojicamente una auténtica implosión del sentido, el catastrófico desfondamiento de este último. O dicho en otros términos: hay tal exceso de palabrería en los media que el resultado final es que nadie entiende cabalmente qué es lo que realmente está pasando. En España, por ejemplo, existe un alto porcentaje de ciudadanos para quienes la crisis mundial del capitalismo tiene un único responsable y ese es ! Rodriguez Zapatero¡.Por eso valoro tanto una obra como la de la artista canadiense Melanie Gilligan, que intenta salir del embrollo generado por la charlatanería mediática por medio de una pieza que es a la vez parodia y sátira del lenguaje y de los personajes estereotipados que agenciaron y vehicularon las fuerzas y las tendencias económicas que desencadenaron la crisis. Se titula ¨ Crisis in the Credit System ¨ y es un video monocanal de 38 minutos de duración, que pone en escena el resultado del desafio que la artista le lanza a un grupo de personas comunes y corrientes de interpretar el papel de alguno de esos analistas, especialistas y brokers que tan alegremente apostaron durante años en Wall Street a la ruleta, sin tener la más mínima conciencia de que esa ruleta resultaria siendo rusa. El resultado es brillante y desde luego revelador. Y no solo porque desmistifique una retórica y unos personajes que hasta ayer estaban poco menos que sacralizados sino porque muestra hasta qué punto es pertinente acudir hoy a la parodia, la sátira e inclusive la ironía para intentar tomar consciencia de qué es lo nos está efectivamente pasando. Parafraseando a Nietzche habria que decir que hoy, lo que verdaderamente nos hace falta, es una gaya ciencia. Una ciencia alegre y nada triste ni póstuma.

sábado, 9 de octubre de 2010

Los usos de Val del Omar

Val del Omar fue un artista que sorteó el áspero conflicto entre la voluntad politica de la república española y la todavia mas omnicompresiva y absorvente del franquismo, concentrando cada vez mas su obra en la experimentación tanto formal como técnica en los territorios de la cinematografía. En su día, esta estrategia fue reconocida y premiada sin que ninguna de las dos hubiesen bastado sin embargo para abrirle las puertas de la popularidad. Pero esta situación pareciera a punto de cambiar, a juzgar por la frecuencia de sus reapariciones publicas postmortem de los últimos meses, en algunos de los escenarios mas importantes del arte contemporáneo español. La comparecencia mas destacada es, obviamente, la que ha tenido lugar en el Museo Reina Sofia de madrid, donde esta misma semana se ha inagurado una gran exposición retrospectiva que - curada con su sabiduria y buen criterio habituales por Eugeni Bonet - ofrece una panorámica muy completa de la divesidad de intereses, temas, recursos estilisticos y técnicos puestos en juego por Val de Omar, a lo largo de su dilatada carrera artística.
Pero él tambien estuvo presente en Utrópicos - la edición de la bienal de Pontevedra, que tuvo lugar el verano pasado en dicha ciudad gallega - cuyo curador, Santiago Olmo, decidió incluir parte del trabajo de documentación cinematográfico que Val de Omar dedicó a las misiones pedagógicas organizadas por la república española con el fin de reeducar a un pueblo víctima mayoritariamente de la mala educación clerical. Olmo quiso con este gesto establecer conexiones entre ese proyecto histórico y proyectos actuales de artistas caribeños y centroamericanos que intentan popularizar los modelos contemporaneos de experiencia estética. Ecperiencia interactiva y no puramente pasiva.
Hoy, el turno de recuperacion de la obra de Val del Omar, le corresponde a Manifesta,el festival internacional de arte contemporáneo que abre su octava edición en Murcia y en Cartagena, en una docena de sitios y con obras de cerca de centenar y medio de artistas. Entre ellos, el artista checo de origen griego, Stefanos Tsivopoulos, que expone en una de las salas del magnífico Casino de Cartagena, una de las mejores obras incluidas de esta edición. Es una video proyeccion titulada elocuentemente Amnesialand, y ofrece una bella y estimulante reflexion audiovisual sobre La Unión - un antiguo y muy importante centro minero de la región de Murcia - en la que concurren la geologia, el paisajismo, la historia, la música y la literatura. E incluso la filosofia, porque en el curso de esta insólita lectura de La Unión como lugar de la historia y la memoria colectiva, el concepto de Acontecimiento - tal y como lo ha reelaborado Alain Badiou - aparece y reaparece como un ritornelo. Y tambien etá - como ya está dicho - Val del Omar y de nuevo con su documentación sobre las misiones pedagógicas y, más especificamente, con secuencias del documental Murcia - que Pedro G. Romero califica de ¨film manifiesto ¨- rodadas en La Unión y su entorno.
En el contexto discursivo elaborado por Tsivopoulos, Val del Omar muestra aspectos y facetas ineditas de una obra que, quizas no alcance nunca la popularidad, pero que se está revelando como potencialmente inagotable para quienes estan dispuestos a reactivar sus contenidos mas subversivos.
(09.10.10)



Stefano Tsivanopoulos. Una imagen muere cuando la mirada que la ilumina ha desaparecido.

miércoles, 22 de septiembre de 2010

Tania Brugera, infatigable.


Si algo hay que reconocerle a la artista cubana Tania Bruguera es su activismo. Activismo en doble sentido: el que remite a su actividad incansable de artista que hoy está en la bienal de La Habana, mañana en la bienal de Venecia, despues en un festival internacional de performance en Bogotá y luego realizando sendas muestras individuales en la bienal de Pontevedra, en la galeria Juana de Aizpuru de Madrid y en el mismísimo Centro Pompidou y ayer mismo en Murcia (21.09.10), inaugurando su intervencion en el PAC, el Proyecto de Arte Contemporáneo dirigido por el curador y critico de arte Cuauhtémoc Medina. Y activismo en el sentido político del término: todas esas actividades, al igual que otras que no he enumerado, las ha realizado Tania con un propósito político, que no es otro que el de ofrecer a los espectadores y participantes en sus obras la posibilidad de experimentar la política, de vivirla en carne propia,en una época en la que nuestra relación con la politica, aparte de unidireccional, es incorporea y puramente ideológica. La obra que se inauguró ayer es ejemplar en ese sentido porque pretende que quienes se acerquen a ella y se decidan a participar con sus propias manos en la pintura de la misma están participando a su manera - que es la manera del arte - en la huelga general convocada por los sindicatos para el miercoles 29 de septiembre, en protesta por la reforma laboral que viene de aprobar el parlamento español y que supone un severo recorte en los derechos adquiridos por los trabajadores al cabo de decadas de duras luchas. La obra se titula inequívocamente La huelga general y consiste en un mural de figuras humanas delineadas sobre uno de los muros del antiguo templo de Las Verónicas, que pueden y deben ser rellenadas de color por los espectadores siguiendo el método de zonas numeradas empleado en los libros infantiles y del que se valió en su dia Andy Warhol para ironizar sobre la autoría de la obra de arte garantizada por la ejecucion manual de la misma. La huelga general está ahora mismo en el aire, con los sindicatos presionados por el gobierno con la exigencia de unos servicios mínimos cuyo cumplimiento haria de la huelga una caricatura de sí misma y con unos medios de persuasión masiva bombardeando sistemáticamente a la opinión publica con mensajes desalentadores y anuncios de que la huelga va a resultar un fracaso. Pero esa incertidumbre añade interés a la pieza de Tania porque de alguna manera se ha constituido en un termómetro de hasta qué punto los aficionados al arte que se acerquen en estos días a verla están dispuestos a empuñar el pincel y ponerse a pintar para hacer público con ese gesto su apoyo a la huelga.

martes, 21 de septiembre de 2010

Dash Snow ¿ Nuevo heroe juvenil ?

La leyenda es antigua y sus antecedentes son sobre todo decimonónicos y literarios: el joven Werther, Shelley, Rimbaud, Lautremont… todos ellos muertos al cabo de una vida breve y tan intensa que la misma parecía la mejor de sus obras. O por lo menos el aval indiscutible de la calidad excepcional que había terminado por reconocerse a las mismas. En el mundo del arte reencarnaron esta leyenda en la escena neoyorquina de los años 80 Keith Haring, Jean Marie Basquiat, el propio Robert Mappelthorpe víctimas de sus propios excesos en la vida y en el arte como también lo fueron, y con más intensidad si cabe, Sid Vicious y Kurt Colbain, estrellas desquiciadas del rock. Pero yo daba por definitivamente descartada esta leyenda en el mundo del arte de hoy, donde la rebelión juvenil interpretada modélicamente en el cine por James Dean ha sido domesticada completamente mediante la institucionalización y comercialización del ¨ arte joven ¨. Y la propia vida de los jóvenes artistas se parece cada día más a la de un profesional liberal con una excelente formación universitaria que busca racionalmente el éxito que a la de un profeta melenudo y extraviado sin aparente remedio en paraísos artificiales. Estaba equivocado. Y quien me ha sacado del error ha sido la Galerie du Jour apres de Agnès B de Paris, que inauguró hace pocos días ( 09.09.10) 3+ 1, una exposición de homenaje a Dash Snow, un artista neoyorquino muerto de sobredosis el año pasado cuando apenas contaba con 27 años de edad, al cabo de una vida dominada por la pasión desmedida por las sustancias psicotrópicas, y al término de una carrera artística marcada - según ha contado Philippe Azoury en las páginas del diario Liberation - por la misma actitud irreverente con la que promovió la formación de un colectivo cuyo nombre Irak Crew, no solo jugueteaba con la espantosa guerra de Irak sino también con las palabras, porque puede traducirse, dependiendo de la entonación, tanto como la ¨banda de Irak ¨ como la ¨banda del mas cabrón ¨. Snow era o pretendía ser ´el más cabrón ´, y probablemente lo era para el círculo de amigos que le reían la gracia, entre los que figuraban Harmony Korine y Ryan McGinley que son los otros dos artistas que exponen obras en esta singular exposición de homenaje.
O sea que la célebre cadena de moda y complementos agnés b. store worldwide apuesta, en el comienzo de la temporada parisina, por un artista como Snow, cuya modélica biografía de víctima precoz e incandescente de si mismo se presta perfectamente a cualquier operación de reencarnación y enésimo relanzamiento de la leyenda del héroe juvenil. Yo dudo sin embargo del éxito en esta ocasion de dicho relanzamiento. Y no solo por mi inviterada resistencia a los fascinantes cantos de sirena del marketing sino porque tanto las tempranas polaroids del subway neoyorquino como las tardías fotografías fantasmales de Snow me resultan reiterativas, mediocres, prescindibles. E imposibles de redimir por el simple hecho de que su autor fue un aprendiz de chico malo que, a los 26 años de edad, ya fue incluido en la lista de los 10 artistas jóvenes más prometedores de América elaborada por Kelly Crow para The Wall Street Journal, y que al año siguiente fue hallado muerto por sobredosis de heroína en un hotel del East Side. Demasiado poco para tan desaforados propósitos.

viernes, 3 de septiembre de 2010

Brea. El adios.


La última vez que le ví con vida fue en la inauguración de la exposición Fetiches críticos, en el Centro 2 de Mayo de Móstoles. Estaba extremadamente delgado pero eso no me preocupó porque ya lo estaba cuando tantos nos reunimos a escucharle en la sede madrileña de Off Limits, en una ocasion de la que ya dí cuenta en su dia en este mismo blog. Entonces estaba amable y sonriente - como lo estaba tambien en la inauguracion del 2 de Mayo - y esa jovial actitud suya bastó en ambas oportunidades para que apartara de mi cabeza los sombrias especulaciones alimentadas durante meses por las noticias sobre los ataques malignos y recurrentes del cáncer. Habia demasiada alegría en esa sonrisa y demasíada intensidad en esa mirada como para darle crédito en realidad a la amenaza inminente de la muerte. Pero desgraciadamente ella seguía allí, implacable, sin darse en ningún momento por vencida, y el miercoles 1 de septiembre en la noche, cobró su atroz victoria. Yo solamente lo supe ayer viernes cuando, en el curso de una conversacion telefonica, Darío Corbeira me preguntó a quemarropa: ¨¿Sabes algo de la muerte de Brea ? ¨. Y yo - sorprendido, abrumado - sólo atiné a responder, desde el fondo de una incredulidad todavía intacta, con otra pregunta: ¨¿ Es que acaso se ha muerto?¨ . ¨Sí, eso me han dicho y yo pensé que tú sabrías algo¨ - replicó Darío. ¨ No, ni idea... Habría que llamar a José Manuel Costa y preguntarle- respondí titubeante. ¨ O a Armando Montesinos, que era su gran amigo¨- sugirió Dario. Quedamos en llamarlos y en llamarnos cuando alguno supiera algo. Entonce recordé un encuentro de hace muchos años, cuando José Luis estaba empleado en el Ministerio de Cultura - siendo Cármen Giménez la directora general de bellas artes, según creo recordar - y yo ejercía la critica de arte en la revista Cambio 16. Era un viernes, creo, y en la redacción me habían pedido que escribiera sobre una exposición de Cy Twombly que se inauguraría la semana siguiente. Como me faltaba documentación sobre la misma fui a ver a Brea en su despacho del ministerio a pedirsela. Y no solo me dió el dossier de prensa sino que espontáneamente me ofreció un catálogo sobre este gran pintor americano recientemente editado en Italia y - que según él - me sería de mucha utilidad a la hora de cumplir el encargo de la revista. ¨Pero eso sí, tienes que devolvermelo después de que lo utilices porque - aclaró - es mío y no del ministerio¨. Qué extraña y qué ajena a la conciencia es la obra de la memoria, que te hace recordar de repente un episodio que dabas por completamente sepultado por el aluvión de recuerdos de tantos otros encuentros que mantuvimos a lo largo de todos estos años. E igual de enigmático me resulta el hecho de que junto a ese recuerdo intempestivo haya hecho presencia simultánea el olvido, bajo la forma desasosegante de esta pregunta: ¿ Y al final le devolvi o no el catalogo de Twombly a Brea? ¨.
Ahora no lo se, ni quizás lo sepa nunca, pero, en cambio, sí sé - porque me lo contó Costa- que Jose Luis quiso que su funeral fuese tan discreto como él mismo lo fue en vida. Y que tuvo una conciencia tan clara de la inminencia de su fin, que la víspera de su muerte subió a la página Web de Salón Kritik - otro de sus numerosos y fecundos proyectos editoriales - un ensayo muy antiguo que, por ese gesto suyo de recuperación, ha adquirido el valor y el sentido de un testamento. Se titula ¨Los últimos dias ¨y lo escribió para exponer las intenciones y los propósitos con los que realizó la selección de artistas y de obras incluidos en la exposición del mismo titulo, celebrada en el Teatro de la Maestranza de Sevilla, en el marco de la Expo universal de 1992. Leerlo o releerlo es confirmar la obstinacion y la coherencia de auténtico filósofo con las que Brea ejerció su prolongada tarea de critico de arte y de analista de las sucesivas mutaciones experimentadas por la cultura contemporánea en las cuatro últimas décadas, y que le valieron el reconociemto hasta de sus mas solapados adversarios y detractores. La obstinacion de quien hasta el último dia seguía pensando que la vida que actualmente padecemos es ¨ intolerable ¨ y que el orden que la rige es mas ¨ sangriento ¨y ¨cruel ¨ de lo ¨ que podría ser cualquier experimento en el legitimo ejercicio del intento de revocarlo ¨.
Para mí no hay duda: la muerte de Brea es un desastre muy dificilmente reparable.

jueves, 2 de septiembre de 2010

El entierro del YBA

La rueda de la fortuna de la moda sigue rodando incesantemente sin consiga impedirlo ni la dureza de la crisis que seguimos padeciendo ni esa ´refundacion del capitalismo ´ tantas veces prometida y tantas veces aplazada. En realidad el capitalismo sigue allí,tal cual, como el dinosaurio del cuento de Augusto Monterroso, y junto con él la moda y desde luego el mercado del arte que según la prensa económica se ha vuelto a animar en la gama alta - al igual que lo han hecho las ventas de mansiones, yates y coches de lujo - y que está reclamando de sus agentes el diseño de nuevas estrategias de marketing con las que seducir de otra manera a los compradores de siempre. Y de paso atraer a quienes podrían incorporarse a selecto club del coleccionismo,despues de que lo hicieran los rusos y los chinos. O sea, los millonarios hindués, los brasileños, los nigerianos. Sea por la razon que sea, lo cierto es que los gestores del mercado del arte británico han decidido tomar la iniciativa, proponiendo un nuevo producto, que en su caso es una nueva generacion de artistas británicos, destinada a suplantar y, en definitiva, a propinarle el puntillazo final al YBA, el brand que en su día tantos beneficios le reportó a ese mismo mercado. Esto es por lo menos lo que deduzco del reportaje que publicó a mediados de agosto en el diario The Independent de Londres, la periodista Hannah Duguid. Ella anuncia en el mismo el irremediable derrocamiento de Damian Hirst y su impetuosa pandilla y su reemplazo por una generación, en la que figuran Conrad Shawcross, Henry Hudson, Shezad Dawood y Eloise Fornieles, entre otros. Lo interesante - lo sintomático si se quiere - es que este relevo generacional tiene, para Duguid, un sello de clase, porque mientras los del YBA eran ´impetuosos ´ y ´rudos ´ y en su mayoría habían conocido la crudeza de la infancia en los barrios obreros, quienes vienen a reemplarlos son una privilegiada generación ´silver spoon ´ que la propia periodista define el título de su crónica en estos términos: ´The intellectual, affluent and well connected new generation ´. ´The work of this new generation- abunda Nick Hackworth, el director artístico de la londinensa Paradise Row Gallery, citado por Duguid - is more thoughtful, beautiful, elegant and profound ¨. Y por lo mismo ofrece un abierto contraste con la generacion YBA que, añade Hackworth, ¨ tried to provoke outrage through a direct relationship with the people¨. Pero no solo son bellas y elegantes las obras de estos sepultureros de Hirst & Cia, tambien ellos son igualmente ´ beautifuls and elegants ´- concluye risueño Hackworth.