jueves, 15 de octubre de 2009

El arte de resistir.

Multitud Singular: El arte de resistir es el titulo de un ciclo de peliculas y conferencias que se inauguró ayer (14.10.09) en el auditorio Sabatini del Museo Reina Sofia de Madrid, con una conferencia de Jonas Mekas, el artista cuyo nombre y cuya práctica artística estan solidamente asociadas a las George Maciunas, el fundador o por lo menos el catalizador indispensable de Fluxus, su atractor extraño. El auditorio estaba abarrotado y la expectativa enorme: por fin la mayoría de nosotros podriamos ver en vivo y directo e intercambiar preguntas y respuestas con una figura legendaria de un cine que para su disgusto todavía se sigue llamando experimental. Y él estaba allí, de pie, delante de nosotros con chaqueta y pantalon muy oscuros o decididamente negros como su sombrero arrugado. Erguido, jovial, irónico, humorístico: no parecía tener los años que efectivamente tiene. Ni la enorme de experiencia de vida de un lituano, víctima de la II Guerra Mundial, que fue liberado por las tropas británicas del campo de trabajos forzados donde estaba recluido y que despues de unas cuantas vueltas mas por el mundo terminó en el Nueva York de los 50, ¨ el lugar oportuno, en el momento oportuno ¨, como él mismo confeso, porque allí se estaba incubando el asombroso despliegue de una transformacion de las artes de la que aún nos beneficiamos y de la todavía celebramos su memoria.
La sesion la abrió Berta Sichel en su inconfundible portuñol, luego intervino Mekas, que saludó en castellano y presento su obra Lithuania and the Collapse of the USSR, advirtiendo que no es una pelicula sobre el colapso de la Unión Soviética sino sobre la forma como los informativos de la television americana cubrieron el periodo que media entre 1989 y 1991, cuando Lituania, junto con Estonia y Letonia, obtiene su independencia de la Unión Soviética, que se precipita entonces en el abismo de su disolución. De hecho la pelicula fue grabada con cámara de video en el salon de su casa neoyorquina por el Mekas y es tan larga su duración - 4 horas, 45 minutos - que Berta decidio proyectarla en dos sesiones, la de hoy y la de mañana. Ayer, en consecuencia, sólo vimos un fragmento de 15 minutos o asi, al final del cual las luces se encendieron de nuevo para permitir que Mekas fuera de nuevo el protagonista de un primer turno de preguntas y respuestas, que se cerro con un pase de unos cuantos episodios de un diario fílmico muy característico de la actitud que rige su trabajo. Y todavía hubo un nuevo turno de preguntas y respuestas, que como el primero fue todo en inglés, y que terminó no porque lo hubieramos querido los asistentes a este magnífico encuentro sino porque Berta nos informó que ya era la hora de cerrar el auditorio y el museo.

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